Archivos para 13 agosto 2010

Oremos por la paz en Paraguay

Desde hace varios años, la Maratón Nacional de Oración se constituye en el mayor hito del año entre las actividades de la Iglesia paraguaya. La misma consiste en una verdadera explosión espiritual en la que muchas congregaciones se unen en una celebración y clamor al Señor durante 24 horas.

Esta convocatoria anual de alcance nacional tiene lugar en diferentes ciudades del país, en una misma fecha y hora del mes de agosto. Este año, la edición Nº 10 de la Maratón nos convoca los días viernes 13 y sábado 14 de agosto a reunirnos a orar y buscar el rostro de Dios para pedir “por la paz en Paraguay”. La falta de paz es evidente en cada área de nuestra sociedad: los matrimonios, las familias, la juventud, el gobierno… están marcados por la ausencia de paz genuina.

La gran noticia es que nosotros, la Iglesia del Señor Jesucristo, el Príncipe de Paz, tenemos acceso pleno al trono de la gracia para interceder por nuestra nación, una vez más, y apelar el favor del Dios vivo:

“Jehová te bendiga y te guarde.
Jehová haga resplandecersu rostro sobre ti y tenga de ti misericordia;
Jehová alce sobre ti su rostro y ponga en ti paz” (Números 6:24-26)

Como en las últimas ediciones de la Maratón, en esta ocasión se distribuirá la Agenda de Oración, que nos ayudará a interceder efectivamente y en unidad con miles de creyentes en un mismo día por los mismos temas durante un año. En definitiva, por medio de todos los detalles y el trabajo que hace a la organización de este evento, nuestro deseo es unir a toda la Iglesia de Cristo en oración por las necesidades de nuestro país.

Pero sobre todo, estamos convencidos de que es el deseo del corazón de Dios que tú también, con tu familia e iglesia, participes de la Maratón Nacional de Oración y a partir de allí continúes intercediendo diariamente con ayuda de la Agenda. La suma de tu compromiso, fe, unidad y perseverancia en oración, es uno de los ingredientes más importantes en el proceso de cambios profundos que necesita nuestro país.

Asi que, llenémonos de ánimo y gozo atendiendo a lo dicho por Dios al rey Salomón:

“Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado,
y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos;
entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados y sanaré su tierra.” (2 Crónicas 7:14).

¡Que el Señor nos bendiga! ¡Nos vemos en la Maratón Nacional de Oración 2010!

Solo Jesús salva…

Jesús es la figura más importante en toda la historia de la humanidad. Él es Dios en carne, fue levantado físicamente de la muerte y declarado Señor y Salvador; Él vino a morir por los pecadores para liberar a las personas del  justo castigo de Dios sobre nosotros.

(Juan 1:1, 14; Colosenses 2:9; Lucas 24:34; Juan 2:19-21; Hechos 5:30-32; Romanos 5:8).

¿Eres tú un pecador?

Te pregunto: ¿Eres tú un pecador? ¿Alguna vez has mentido, robado, codiciado, tenido lujuria o has maltratado a alguien injustamente? Si es así, entonces tú has roto la Ley de Dios.

Dios ha dicho: “No robarás; No mentirás; No tendrás otros dioses fuera de Mí; No matarás, etc.…” (Éxodo 20). Él ha establecido el estándar de la justicia, y si tú has roto cualquiera de los mandamientos de Dios, entonces has quedado corto con ese estándar y te encuentras, inevitablemente, bajo el juicio de Dios. Cuando mueras, lo enfrentarás a Él, y en el Día del Juicio Él castigará a todos los pecadores, incluyéndote a ti.

Si a ti no le gusta esta enseñanza, entonces puedes tirar la Biblia y alejarte de Dios, porque este es el mensaje de la Palabra de Dios: que Jesús vino a morir por los pecadores y salvarlos del juicio que vendrá.

Tú a quien necesitas es a Jesús, y a Él solamente. No necesitas de tus propias obras, ni de tu sinceridad, ni de tu bondad, ni tampoco de tu religión. En este momento lo único que tienes para ofrecerle a Dios es tu pecado. Es solo por el amor y la gracia de Dios, encontrados en Jesús y Su sacrificio en la cruz, que puedes ser librado de la justa ira de Dios sobre todos aquellos que han roto Su Ley. Solo Jesús te salva del juicio de Dios.

(Romanos 3:10-12; Isaías 64:6).

La ira de Dios en el Día del Juicio será sobre los pecadores

En el Día del Juicio, Dios juzgará a todas las personas por los pecados que ellos han cometido contra Él. Él juzgará a todos los que han robado, mentido, codiciado, deshonrado a sus padres, etc. Dios hará esto porque Él es santo y justo, y debe por lo tanto castigar al pecador. Dios no podrá ignorar a la persona que ha violado Su justa Ley. La Ley es un reflejo del carácter de Dios; por lo tanto, quebrantar la Ley de Dios es ofenderlo y negar la santidad de Su carácter. Él será reivindicado, Él juzgará.

La Biblia dice que todos, incluyéndote a ti, han pecado y están alejados de la gloria de Dios. Esto significa que tus pecados han causado una separación entre ti y Dios, y el resultado es la muerte y la ira. El único camino para ser salvo de la ira de Dios es ser salvado por la fe en Cristo. Tú debes creer en Jesús y aceptar lo que Él hizo en la cruz para perdonarte de tus pecados. No creas en nada más, ni siquiera en tu propia sinceridad o buenas obras. Es solo Jesús y solo Él que puede salvarte del justo juicio de Dios sobre el pecador.

(Romanos 3:23; Isaías 59:2; Romanos 6:23; Efesios 2:3; Efesios 2:8-9; Romanos 5:1).

El Evangelio

El evangelio consiste en que Jesús murió por los pecadores en la cruz, fue sepultado y levantado de la muerte. Su muerte fue un sacrificio que aleja la ira de Dios. Esta es la única manera de ser salvo.

Jesús es el único que murió por los pecados del mundo, es el único camino hacia Dios el Padre y sólo Él revela a Dios. Él tiene toda la autoridad en el cielo y en la tierra y es solo a través de Él que tú puedes ser salvo de la ira de Dios. Él puede perdonarte de tu pecado. Él puede remover la culpa que pesa sobre tu alma. Jesús puede liberarte de la esclavitud del pecado que enceguece tus ojos, debilita tu alma y te trae desesperación. Él puede hacerlo porque Él llevó tu pecado en la cruz, y si tú crees en Él será salvo.

Si quieres ser librado del justo juicio de Dios sobre ti debido a que has pecado contra Él, entonces ven al Único que murió por los pecados del mundo; ven a Aquel que murió por los pecadores. Vuélvete de tus pecados, arrepiéntete. Cree, confía en Jesús y recíbelo, ya que es Dios en carne, el cual murió y se levantó de la muerte para ser tu Señor y Salvador. Pídele a Jesús que te perdone, solo Él puede lavarte de tus pecados y librarte del justo juicio de Dios, santo e infinito. Ora a Jesús, pídele que te salve y Él lo hará.

(1ª Corintios 15:1-4; 1ª Juan 2:2; Juan 14;6; Mateo 11:27-28; Mateo 28:18; Efesios 2:3; Lucas 5:20; Mateo 9:2; 1ª Pedro 2:24; 1ª Corintios 15:1-4; Juan 1:12).

Aquí hay un ejemplo de oración que puedes hacer a Jesús. Esta no tiene que ser exacta, pero te servirá de guía:

“Jesús, sé que he pecado contra ti. Sé que no soy perfecto y que no puedo complacerte a través de mis propios esfuerzos. Sé que merezco ser juzgado de acuerdo a mis pecados; y sé que no tengo nada que ofrecerte. Te pido Jesús que perdones mis pecados. Límpiame y hazme justo delante de ti. Creo en ti y en lo que has hecho en la cruz. No confío en mí sino solo en ti. Te recibo como Señor de mi vida y como Salvador de mi alma. Señor Jesús, sálvame, confío solamente en ti.”

Debemos anotar aquí que el Jesús del Mormonismo (el hermano del diablo), el Jesús de los Testigos de Jehová (un ángel convertido en hombre), el Jesús de la Nueva Era (un hombre a tono con la conciencia divina), etc., NO pueden salvarte de tus pecados. La fe es solo tan buena como el lugar donde la pongas. Solo el Jesús de la Biblia puede hacer eso, porque Él es Dios en carne, el creador.

Si has orado y le has pedido a Jesús que te perdone y te salve, por favor, entonces envíanos un correo electrónico y háznoslo saber: consejeria@jesusresponde.org.py